miércoles, 8 de octubre de 2008

COLUMNA DE OPINION

LA CRISIS FINANCIERA


Preocupado por los acontecimientos que el mundo está viviendo y viendo las interpretaciones tendenciosas que de los mismos se hacen, especialmente en nuestro país, se me ocurrió tratar de preparar un extracto de un conjunto de comentarios de expertos que le permitan, a aquellas personas interesadas en el problema y no dispongan de tiempo para leer la amplia literatura existente al respecto y por ello puedan verse sorprendidos en su buena fe, contar con una herramienta que les sirva de referencia.
El único mérito de mi participación en esta tarea, si es que tiene alguno, consiste en haber estructurado la exposición de diversos autores, introduciendo algunos conceptos e ideas adicionales. Todo ello aprovechando la predisposición de ellos para difundir estas ideas, lo que coincide plenamente con mi convencimiento de que debemos formar a los ciudadanos contraponiéndonos a las ideas gramscianas que parecen haberse hecho carne en el pensamiento de los políticos e intelectuales argentinos…mediante el sistema de “gota china” que perfora el cerebro de las personas, imperceptible pero definitivamente, por medio del cual se cambian los patrones culturales medios de la sociedad. Y si existe un país en donde Gramsci ha logrado triunfar en su propósito, ese es Argentina.

Oscar Jacinto Arca
Ingeniero
Exprofesor Titular por concurso de Centrales y Estaciones Eléctricas y Exprofesor Titular de Economía de la Energía
Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba
Córdoba, 7 de octubre de 2008

Mejor que Cristina remueva la viga en el ojo propio antes de concentrarse en ver la paja en el ojo ajeno

Mucho se ha declamado en estos días acerca del “intervencionismo” norteamericano, para salvar a su sistema financiero. Funcionarios públicos y comentaristas varios argumentaron que “los yankees hacen en su casa lo que desaconsejan para nuestros países”. Y que, al final, emiten dólares y ponen un montón de plata, como aquí para salvar a los especuladores”, etc

A ellos se agregan los comentarios de Cristina Fernández de Kirchner: "Estamos viendo cómo ese Primer Mundo que nos habían pintado como una meca a la que debíamos llegar se derrumba como una burbuja. Nosotros, con nuestro proyecto de construir con nuestros propios esfuerzos, aquí estamos en medio de la marejada, firmes, reconstruidos y dispuestos a enfrentar el presente y el futuro",
Ello muestra el poco conocimiento de la presidente en materia económica (y en muchas otras, especialmente en la diplomática), lo mismo que el de los obsecuentes que le hacen la claque y muchos intelectualoides de cartón que existen en este país y en gran parte de Latinoamérica.

Todo esto, por un lado me recuerda lo que, con gran lucidez expone Jean-François Revel cuando dice que quieren combatir al Liberalismo, considerándolo “otra” ideología distinta a la de ellos. Y por otro, pareciera que sólo han estudiado una parte de la economía y se “comieron” el resto, como algunos alumnos especuladores y tramposos, que intentan “aprobar” sus materias sabiendo sólo algunas bolillas.

Por eso, para tratar de comprender lo que hoy está pasando en el mundo, y poder separar la paja del trigo, resulta ilustrativo encarar estos comentarios desde distintos enfoque, a saber:

1.- Qué es el Liberalismo

Para describirlo recurriré a lo que tan bien expresa Revel en su Ensayo sobre la supervivencia de la utopía socialista, titulado LA GRAN MASCARADA (Ver Capítulo IV, ”Un debate amañado”), de donde me permitiré transcribir algunos párrafos:

“Un malentendido falsea casi todas las discusiones sobre los méritos respectivos del socialismo y del liberalismo: los socialistas se figuran que el liberalismo es una ideología. Y, mediante una sumisión mimética descrita ya en más de una ocasión en estas páginas, los liberales se han dejado inculcar esta visión groseramente errónea de sí mismos. Los socialistas, educados en la ideología, no pueden concebir otras formas de actividad intelectual. Arrojan por doquier esta sistematización abstracta y moralizadora que les habita y sostiene. Creen que todas las doctrinas que les critican copian la suya, limitándose a invertirla, y que, como la suya, prometen la perfección absoluta pero por vías diferentes.”

“Si, por ejemplo, un liberal dice a un socialista: "En la práctica, el mercado parece un medio menos malo para la asignación de los recursos que el reparto autoritario y planificado", el socialista responde inmediatamente: "El mercado no resuelve todos los problemas". ¡Claro! ¿Quién ha dicho esa sandez? Pero como el socialismo fue concebido con la ilusión de resolver todos los problemas, sus partidarios prestan a sus oponentes la misma pretensión. Ahora bien, felizmente, no todo el mundo es megalómano. El liberalismo jamás ha ambicionado construir una sociedad perfecta. Se contenta con comparar las diversas sociedades que existen, o han existido, y sacar las conclusiones pertinentes del estudio de las que funcionan o han funcionado menos mal.”

“… Cuando digo que el liberalismo jamás ha sido una ideología quiero decir que no es una teoría basada en conceptos previos a toda experiencia, ni un dogma invariable e independiente del curso de las cosas o de los resultados de la acción. No es más que un conjunto de observaciones sobre unos hechos que ya se han producido. Las ideas generales que de ello se derivan no constituyen una doctrina global y definitiva que aspira a convertirse en el molde de la totalidad de lo real, sino una serie de hipótesis interpretativas relativas a acontecimientos que han tenido efectivamente lugar. Adam Smith, al comenzar a escribir La riqueza de las naciones, constata que algunos países son más ricos que otros. Se esfuerza en distinguir en su economía los rasgos y los métodos que pueden explicar ese enriquecimiento superior para intentar extraer indicaciones recomendables. Procede así del mismo modo que Kant quien, en la Crítica de la razón pura, dice a sus colegas filósofos: desde hace dos mil años intentamos elaborar teorías de lo real válidas para la eternidad. Regularmente son rechazadas por la generación siguiente debido a falta de demostración irrefutable. Ahora bien, desde hace un siglo y medio, nos hallamos ante una disciplina reciente que finalmente ha logrado establecer con certeza aglunas leyes de la naturaleza: es la física. En lugar de obstinarnos en nuestro estéril dogmatismo metafísico, observemos qué han hecho los físicos e inspirémonos en sus métodos para intentar igualar su éxito.”

“Hay, pues, que negarse a concebir el enfrentamiento entre socialismo y liberalismo como el enfrentamiento entre dos ideologías. ¿Qué es una ideología? Es una construcción a priori elaborada antes de y pese a los hechos y los derechos, es lo contrario de la ciencia y de la filosofía, de la religión y de la moral. La ideología no es ni ciencia, por la que ha querido hacerse pasar; ni moral, de la que ha creído tener las llaves y arrogarse el monopolio, ensañándose en destruir su fuente y condición: el libre albedrío individual; ni reli¬gión, a la que con frecuencia y equivocadamente se ha comparado. El significado de la religión proviene de la fe en una trascendencia y la ideología pretende hacer perfecto este mundo. La ciencia acep¬ta, incluso diría que provoca, las decisiones de la experiencia, y la ideología siempre las ha rechazado. La moral se basa en el respeto al ser humano, y la ideología no ha reinado más que para destro¬zarle. Esta funesta invención del lado negro de nuestra inteligen¬cia, que tan cara ha costado a la humanidad, engendra, además, en sus adeptos, ese curioso defecto que consiste en atribuir al otro la misma forma de organización mental. La ideología no concibe que se le pongan objeciones más que en nombre de otra ideología.”

“La economía de mercado, basada en la libertad de empresa y el capitalismo democrático, un capitalismo privado, disociado del poder político pero asociado al Estado de derecho, es la única economía que puede considerarse liberalismo. Es la que está estableciéndose en el mundo, con frecuencia a espaldas de los hombres que a diario la consolidan y la amplían. No se trata de que sea la mejor o la peor. Es que no hay otra, a no ser en la imaginación...Pues, aunque ya no sea posible la opción de un mundo totalitario en funcionamiento, ello no obsta para que los que odian la libertad la combatan e intenten eliminarla. Incluso a pesar de que el mundo totalitario ha sido engullido, de que sus partidarios sólo abracen el vacío, siguen queriendo destruir la libertad, como si su contrario siguiera siendo una perspectiva plausible y un programa realizable.”


2.- La crisis financiera de 1929 y la actual

Para mejor interpretar los conceptos que vienen emitiéndose más arriba, quizás resulte muy ilustrativo hacer un parangón entre aquel gran impacto que le produjo al mundo la crisis desatada en 1929, con los acontecimientos financieros que son actualmente del dominio público. Por ello, he elegido una publicación reciente de Roberto Cachanosky, de la cual transcribo lo que me ha parecido pertinente:

“El derrumbe de la bolsa de Nueva York en 1929 fue consecuencia de la política monetaria llevada a cabo por la Reserva Federal a partir de 1924. El objetivo de esa política monetaria había sido depreciar el dólar para estimular las exportaciones americanas y bajar la tasa de interés de modo tal que los capitales fluyeran hacia Europa para que se fortalecieran las monedas que habían quedado debilitadas, especialmente la libra esterlina, como consecuencia de los costos asumidos durante la I Guerra Mundial.”

“La baja de la tasa de interés en USA generó un exagerado auge de la bolsa norteamericana, mientras que la libra esterlina mejoró notablemente su cotización frente al dólar, pero no por mejoras en la productividad inglesa, sino por la política expansiva de USA. (algo parecido, a mi juicio, a la relación dólar-euro de los últimos años). Lo mismo ocurrió con el franco francés a partir de 1926.”

“La crisis de 1929 y la actual, tienen un denominador común: la política monetaria laxa de la Reserva Federal. Es que, luego del atentado a las Torres Gemelas, la Reserva Federal bajó fuertemente la tasa de interés para estimular la economía que había quedado afectada por el ataque terrorista.”

“En ambos casos la expansión monetaria generó auges bursátiles artificiales, presiones inflacionarias y la depreciación del dólar frente a las otras monedas.”

“Además, tanto en 1927 como en 2004, la Reserva Federal comenzó a revertir la política de bajas tasas de interés para frenar o disminuir la inflación y el auge bursátil.”

“En 1927, la suba de la tasa de interés en USA desaceleró la economía y el índice bursátil empezó a disminuir hasta terminar en pánico con masivos retiros de fondos en el conocido octubre de 1929.”

“La suba de la tasa de interés en USA en los últimos años afecto primero a los créditos hipotecarios, dado que en USA esos créditos son a tasa variable, la gente se encontró con que no podía pagar los préstamos. Las carteras de los bancos perdieron valor y comenzó el efecto desplome derivando en los commodities. Es decir, en ambos casos, primero tenemos políticas monetarias expansivas que generan auges artificiales en los mercados financieros. Cuando esas políticas expansivas se tornan peligrosas por las burbujas financieras y las presiones inflacionarias, se empiezan a subir las tasas generando caída de activos, pérdidas patrimoniales, impacto sobre el nivel de actividad económica y crisis financieras. Es decir, los mismos que generan las burbujas luego las pinchan cuando se asustan por el tamaño que adquieren.”

“Como se puede apreciar, sobre todo en el caso de la crisis del 29, no fue el mercado libre el que generó la crisis, sino justamente el intervencionismo estatal en las políticas monetarias.”

“Pero la crisis del 29 fue profunda y larga porque el gobierno trató de paliarla actuando sobre el sector real de la economía con regulaciones al por mayor, no sólo en USA, sino en buena parte del mundo occidental. Aumentos del gasto público, cierre de la economía, nueva expansión monetaria, regulaciones de precios. Por ejemplo, en USA se aprobaron subsidios para que los productores agropecuarios norteamericanos dejaran de producir. La idea es que si frenaban la producción los precios se recuperarían. También se declaró la inconvertibilidad del oro en EE.UU. Lo que se hizo en los años 30 fue trabar la economía y prolongar la agonía. Es decir, en vez de dejar que los precios volvieran a su valor normal luego de la burbuja, el Estado norteamericano aplicó el New Deal, lo que produjo más distorsiones de precios, profundizando la recesión y prolongándola en el tiempo.”

Finalmente, todas estas medidas aberrantes fueron obligadas a “corregir” por la Corte (recordemos que USA es una verdadera REPÚBLICA, donde funcionan las instituciones), lo que logró finalmente hacerlos salir de la recesión, con lo que podríamos afirmar, sin temor a equivocarnos, que ello ocurrió “a pesar de Roosevelt y su New Deal” (o sea, las recetas de Keynes).

“En la actual (crisis) no se observa que el gobierno norteamericano, por ahora, intervenga en el sector real de la economía con medidas como las del New Deal, regulando los precios, aumentado absurdamente el gasto en obras públicas o cerrando la economía al comercio exterior. Su intervencionismo, que por cierto es altamente cuestionable, está centrado en el sistema financiero. Lo que está haciendo es cubrir los quebrantos financieros con los recursos de los contribuyentes y, probablemente, con una política monetaria expansiva que privilegia la reactivación por sobre la inflación,… “

“Si el gobierno americano no comete los mismos horrores económicos que cometió Roosevelt con su New Deal, podría ser que esta crisis sea más corta y menos profunda que la del 29 o, en el peor de los casos, que sean tan profunda como la del 29 pero no tan larga, dado que, una vez asumidas las pérdidas de la explosión de la burbuja, los precios relativos se reacomodarían rápidamente y la economía podría comenzar a reactivarse nuevamente.”

3.- Salvatajes argentinos y norteamericanos

Muchos de nuestros funcionarios, se siguen comprobando que uina de las “bolillas” que desconocen es la que se refiere a la “subsidiaridad del ESTADO”, pues esa es una de las especificaciones primordiales de cómo y cuándo debe actuar el ESTADO (sí, ESTADO, así con mayúsculas). Por ejemplo, para actuar correctivamente cuando, como consecuencia de una intervención del propio Estado, interfiriendo el libre funcionamiento de los Mercados (como comentáramos más arriba ha ocurrido en este caso), los induce a un “fallo” de los mismos, y los ciudadanos procuran cubrirse, escapando de los “lugares peligrosos”, entonces debe actual el Estado apelando a su función “subsidiaria” para procurar un “salvataje”.

Como existen expertos mucho más duchos que yo para explicar este proceso, les transcribo como lo que relata, muy claramente, Enrique Szewach en una publicación del 21.09.08
:
“Cuando los norteamericanos y los ciudadanos del resto del mundo huyen del mercado de capitales privado, compran dólares y Bonos del Tesoro Americano. Esto le permite a la Tesorería de los Estados Unidos y a la Reserva Federal financiar los salvatajes al sistema financiero, con los propios fondos de los inversores.”
“La Reserva Federal, para darle liquidez a los bancos de inversión y evitar que sigan vendiendo activos en masa, bajando los precios y agravando su solvencia, habilitó una “ventanilla de redescuentos”.
A esa ventanilla pueden recurrir los bancos y dejar en garantía sus activos “malos”, recibiendo, a cambio, un préstamo a una tasa de interés bastante cara y con un aforo. (Dejan más en garantía que el equivalente que reciben.) Para financiar esta línea de crédito, la Reserva Federal vende Bonos del Tesoro de su cartera y les entrega los dólares recibidos por la venta a los bancos.
¿Qué hacen los bancos? Les entregan los dólares a sus inversores para devolverles el dinero que piden, sin tener que malvender sus activos.
¿Qué hacen los inversores con el dinero? Como hay incertidumbre y desconfían, ¡compran Bonos del Tesoro Americano!, generando un “círculo virtuoso” al devolverle el dinero a la Reserva Federal. Con ese dinero, el Tesoro, eventualmente, compra deuda en dificultades para estabilizar el sistema. O la Reserva Federal, sigue otorgando redescuentos.”
“Hasta aquí, los que pierden son los accionistas de los bancos y el resto de los inversores del mercado de capitales, por la caída del valor de sus acciones.”

Justamente aquí se critica la actual intervención del ESTADO en USA y se la quiere comparar con la de nuestro estado (así, con minúsculas) cuando en el 2001/2002 “intervino” haciéndonos pomada a todos los ciudadanos (ojo, los ciudadanos contribuyentes) con su pesificación asimétrica, mientras que resguardaron los intereses de los “amigos” del poder (entre los que se encontraban industriales, financistas, etc),

Esta crisis, con la valiente decisión del Presidente BUSH (mal que le pese a muchos), el patriótico apoyo de los candidatos a Presidente y del Congreso y, si llegara el caso, su ratificación por la Corte, sacará en poco tiempo a ese REPUBLICANO PAIS y, en consecuencia, al resto del mundo (no estoy seguro que a Argentina), de esta situación, que de otro modo resultaría sumamente difícil para la humanidad, tal como ocurriera en 1929. Y hablando nuevamente de aquella crisis, si USA hubiera contado con un Presidente que actuara como en este caso, la crisis no hubiera producido mayores inconvenientes o, en el peor de los casos, se hubiera superado en menos tiempo. Algunos piensan que ello ocurrió gracias a Delano Roosevelt y a su Keynesiano New Deal. Sin embargo, la superación de aquella fatal y prolongada crisis se consiguió, finalmente, “a pesar” de Roosevelt y su New Deal, gracias a que, tratándose este país de una verdadera REPÚBLICA, fue la Corte suprema la que finalmente obligó a modificar las leyes Keynesianas e hizo que el congreso las corrigiera, por resultar contrarias a la constitución. Pero ocurre que la acción de la Corte llevó su tiempo y eso hizo que la solución de aquella crisis demorara varios años en resolverse.

Veamos nuevamente lo que dice Enrique Szewach, ahora respecto a nuestro país:
“Tomemos la crisis de 2001 en la Argentina. Los bancos empezaron a tener serios problemas porque sus carteras estaban saturadas de deuda del Estado nacional y de las provincias y éstos empezaron a no pagar y “canjear” esa deuda.”
“Los inversores y ahorristas, temerosos de que no les devolvieran los depósitos, huyeron de los bancos. Pero en la Argentina, dada la reputación del Estado, cuando los inversores huyen, no compran bonos del gobierno argentino, compran dólares. Por lo tanto, cuando el Banco Central abrió la “ventanilla de redescuentos”, no la pudo financiar vendiendo bonos sino que la tuvo que financiar perdiendo reservas y emitiendo pesos.”
“Los inversores tomaron esos pesos y salieron a comprar dólares. Se generó, entonces, un “círculo vicioso”. Emisión, compra de dólares, aumento del dólar, inflación. El dólar a $ 4.”
“¿Quiénes financiaron el salvataje? Aquellos estafados con la devaluación, la pesificación asimétrica y la inflación. Mientras que en los Estados Unidos, el Estado sirve de refugio y “recicla” los fondos que recibe para salvar el sistema financiero y evitar una depresión, en la Argentina, el Estado “quebró” el sistema financiero y para rescatarlo, salvó a los deudores con la plata de los pobres que pagaron con desempleo y pobreza generando una depresión.”

4.- Un Periodista en serio

Si para muestra basta un botón, resulta interesante escuchar lo que dice un periodista argentino que vive en el exterior. Así comentaba Andrés Oppenheimer:
“Cuando llegué a la Argentina … en medio de la crisis financiera de Estados Unidos, pensé que encontraría al gobierno de la presidente Cristina Fernández de Kirchner profundamente preocupado por el posible impacto en el país del caos reinante en los mercados mundiales. ¡Me equivoqué de cabo a rabo! “
“Al igual que el presidente venezolano, Hugo Chávez, Cristina Kirchner y sus seguidores -que, por cierto, son más difíciles de encontrar ahora que la última vez que estuve aquí, en enero- reaccionaron con una satisfacción poco disimulada ante lo que consideran el colapso de Estados Unidos y una reivindicación de su decisión de rechazar las políticas de libre mercado recomendadas por Washington. “
¿Sabe, Señor Oppenheimer, por qué se sorprendió?...Porque antes de bajar del avión no se percató de que estaba llegando a una republiqueta de la categoría de Venezuela, Bolivia, Ecuador....o algunas del Africa!...que tienen los gobernantes que supieron conseguir.

5.- Para Terminar

Creo que antes de hablar tan superficial e ideológicamente, como lo hacen la Presidente y sus acólitos, en relación a los esfuerzos que se están realizando en el mundo para poder superar, de la mejor manera posible, la crítica situación financiera mundial, debieran interiorizarse de lo acontecido, popr ejemplo, en el Congreso de USA, respecto a las cláusulas propuestas por los “ultraconsevadores liberales”, tanto republicanos como demócratas, al proyecto de ley que finalmente se aprobara el viernes último. Ese conocimiento les haría ver por qué y cómo se encara la resolución de los problemas en los países en donde funcionan auténticamente las instituciones.

Y finalmente, para terminar por hoy, me tomé nuevamente la libertad de transcribir parte de una publicación, en este caso realizada el 02.10.08 por Antonio I. Margariti, en Economic Focus:

“Después de esta breve reseña, la presidente Cristina tendría que rever sus ideas económicas, reflexionando sobre la paradoja americana donde los ultraconservadores apuestan por el hombre común y los progresistas se alían con los buscadores de rentas.”

“Si deja de lado sus prejuicios partidarios, seguramente comprenderá que el Estado no tiene derecho a controlar la vida de las personas ni a impedirles elegir su propio destino. Al mismo tiempo debiera abandonar su hosquedad contra el Mercado, porque si el Gobierno no se entromete y sólo actúa para que ningún poderoso ejerza predominio, siempre el Mercado funcionará mejor que el Estado. Y ello sucede porque el camino para la comunidad de seres libres no es enajenar su libertad en manos del Estado, ni de la colectividad, ni del sindicato. Los individuos tienen el derecho originario e inalienable de determinar sus propios valores y vivir conforme a ellos. En cambio, el control estatal sobre la vida, la libertad y la actividad de los hombres, los convierte en esclavos que responden a la voz del amo. Nadie tiene derecho a imponer sus valores a los demás ni a ponerles de rodillas.”

“Cuando así lo entienda, la presidente Cristina llegará a darse cuenta que su utopía progresista no sirve para nada y que ellos, los políticos, son exactamente iguales a los demás hombres de otras profesiones, que persiguen sus intereses individuales muchos de los cuales son más despreciables que los de las personas comunes porque cuentan con el poder, disponen de la fuerza y manipulan las leyes.”

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